Foro FS
Bienvenid@ a ForoFS. Para poder leer y participar en los foros debes conectarte con tu cuenta de usuario.
Si no dispones de cuenta, regístrate.

Últimos temas
» Juego: ¿Esto o aquello?
por Frodo Hoy a las 21:04

» Música que eleva el espíritu
por JACINTO Hoy a las 13:19

» Hola! Atascado.
por Frodo Hoy a las 12:54

» La primera semana de juicio a ‘La Manada’, al detalle
por Boletus Ayer a las 17:43

» Videos humoristicos
por olvido Jue 16 Nov 2017, 16:10

» Ansiedad y dolor físico
por Bakano Jue 16 Nov 2017, 01:08

» Buenas soy nueva.
por atincar Miér 15 Nov 2017, 21:22

» Música
por Himmel Miér 15 Nov 2017, 14:29

» Hola, me presento :)
por Blue22 Sáb 11 Nov 2017, 20:51

» FRASES QUE ME GUSTAN
por Juan1980 Sáb 11 Nov 2017, 14:55

» Hola buenas!
por imperium Vie 10 Nov 2017, 09:48

» Qué hacéis para divertiros?
por Ceres Mar 07 Nov 2017, 19:50

Chat #Fobia-Social



Webs Amigas
Si quieres que tu enlace aparezca aquí contáctanos.


.: Foro de Asperger  :.


.::Tu-banner-aquí
Visitas
(c)
Creative Commons License
ForoFS.com by ForoFS.com is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 3.0 Unported License.
Based on a work at www.forofs.com.
Permissions beyond the scope of this license may be available at http://www.forofs.com

Las crisis existenciales del nuevo siglo

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

26092011

Mensaje 

Las crisis existenciales del nuevo siglo








El fóbico social es un narcisista que no se atreve a serlo. Así pues, el temeroso de ser él mismo es un ansioso con una intensa preocupación acerca del control racional e inteligente con el que cree que debe afrontar las situaciones que le horrorizan y que podrían poner en entredicho su dignidad y su capacidad de control emocional. En el fondo, lo que teme es el resultado catastrófico de una liberación imprevista e inadmisible de sus deseos inconscientes.

El fóbico es pues necesariamente un reprimido, además de ser un inseguro.El temor de ser uno mismo nace de la ineluctable tendencia a encerrar los deseos más recónditos en una razón entendida como represión, orden, normalidad y moral. La fobia social es, en este sentido, una negación del derecho de desear. El fóbico aparta de su consciencia todos aquellos afectos, emociones e instintos inaceptables, e intenta abolirlos con tal rigidez que quedan cautivos en el inconsciente, pero con tal fuerza perturbadora que parecen una olla a presión a punto de estallar. El control de los deseos a los que ha negado el derecho de existencia es difícil, hasta el punto de que éstos pugnan constantemente por emerger y arrastrarle hacia conductas que teme sean repudiadas por su entorno, y en particular por las personas de autoridad.

El deseo, que la represión ha separado de su representación simbólica por miedo al repudio, queda libre en forma de angustia, la cual es elaborada y ligada a numerosas situaciones sociales. Además , el fóbico tiene interiorizado un orden moral tan rígido, persecutorio y destructivo, que necesita reproyectarlo y ubicarlo fuera, donde lo percibe amenazador, formándose mediante este complejo mecanismo las situaciones temidas, que incluyen tanto el deseo como su recusación. Quedan así estranguladas sus posibilidades de un desenvolvimiento social satisfactorio.

El fóbico se siente sofocado en sus iniciativas y empobrecido en sus posibilidades personales. Evita mirar cara a cara, pues su escasa seguridad queda en evidencia. No le gusta que le observen mientras desarrolla una actividad que no domina, ni ser objeto de críticas ni de comentarios chistosos. Se retrae, se refugia en un mundo imaginario, no atiende a las solicitudes de los demás y parece ensimismado. Hablar en público tiene para él connotaciones apocalípticas, supone un apunte dramático, urgente y dantesco. Las palpitaciones, el temblor, la sudoración y una inoportuna sequedad de boca acuden a la cita con puntualidad inglesa y atenazan implacablemente su discurso ante la mirada escrutadora del público.

La valoración que hace de sí mismo es baja y tiende, por ello, a considerar a los demás como críticos despiadados, por lo que opta por el laconismo en cuanto intuye la presencia de un semejante. Odia a los demás, pues problematizan más aún su vida, que ya de por sí es una angustiosa incógnita. Se siente incómodo ante las figuras de autoridad. No es extraño pues que adopte frente a ellas una actitud sumisa e incluso suplicante.

Nunca se atreve a negarse a nada ni protesta si cree ser víctima de un engaño. Es un artista de la resignación, un especialista en la aquiescencia y un mártir sin causa. Ejerce sus derechos ciudadanos con timidez, de puntillas y sin hacer ruido, pidiendo perdón por el atrevimiento. Es más espectador que actor de su propia biografía. Dubitativo ante las exigencias cada vez mayores de la vida social y laboral, se muestra huidizo de los compromisos y responsabilidades. Inseguro y dependiente, el temeroso de ser exterioriza una queja permanente en forma de cansancio crónico, ansiedad y temor a la soledad, nacida de un agrietamiento de su frágil estructura psicológica; derivada, a su vez, de la frustración producida por su insignificancia existencial, que choca frontalmente con un mundo extremadamente complejo.

Prefiere hablar por teléfono o expresarse por escrito que enfrentarse a la hostil mirada del otro. Alérgico a la burocracia, detesta ir a las ventanillas de la administración pública, sobre todo si va con la razón, pues teme no saber defender sus intereses y quedar además como un imbécil. Vive las relaciones interpersonales como conflictos inevitables que provocan la necesidad de protegerse de ellas. De ahí, la urgencia de enviar su cuerpo adecuadamente vestido a luchar contra los elementos, mientras su propio Yo queda en casa bien arropado.

Está de tal modo habituado a temer el ridículo, la crítica o la desaprobación, que su mirada, su voz y sus gestos, contra su voluntad , expresan un miedo irracional ante la proximidad de cualquier potencial adversario. Es una de esas patéticas personas cuyo principal problema consiste en protegerse de los demás. Es rígido, cauteloso, silencioso si es necesario, receloso siempre e incapaz de mostrarse natural y confiado. Ante el prójimo su escasa espontaneidad se pierde y su despreocupación termina.

Parece resignado con el espacio logrado. No siente demasiada curiosidad por lo que rebasa la línea de su horizonte, pues teme a lo que puede haber más allá. Insiste una y otra vez en lo conocido, en un inamovible recorrido dentro del repertorio de lo consuetudinario. Sus iniciativas se reducen a la consumación de recorridos harto repetidos y familiares, en un marco social atestado de temores injustificados, del cual sólo emerge hacia destinos estrictamente previstos. Y si traspasa este umbral, no lo hace sin la presencia de su acompañante habitual -objeto contrafóbico-, con quien mantiene una estrecha relación dependiente, inmadura y cargada de agresividad, que incluso puede llegar a ser sádica.

Como todo solitario tiene una gran vocación de masas, vive y sobrevive rodeado de gente, aunque sea imaginaria. Hace las cosas para que lo quieran los demás, y también para que le odien un poco, que el odio bien llevado acompaña mucho.

Fuente: Las crisis existenciales del nuevo siglo. Ana Isabel Zuazu

[b]


Última edición por iosef el Lun 26 Sep 2011, 14:13, editado 3 veces
avatar
iosef
Me empieza a interesar
Me empieza a interesar

Masculino
Mensajes : 48
Edad : 31
Tengo : Fobia social
Chile

Volver arriba Ir abajo

- Temas similares
Compartir este artículo en : Excite BookmarksDiggRedditDel.icio.usGoogleLiveSlashdotNetscapeTechnoratiStumbleUponNewsvineFurlYahooSmarking

Las crisis existenciales del nuevo siglo :: Comentarios

avatar

Mensaje el Lun 26 Sep 2011, 01:52 por Anita

Interesante artículo. No estoy de acuerdo en todo lo que plantea, pero algunos de los puntos me parecen muy acertados. ¿Podrías mencionar las fuentes?

Volver arriba Ir abajo

avatar

Mensaje el Lun 26 Sep 2011, 05:30 por tristant

Es una de esas patéticas personas cuyo principal problema consiste en protegerse de los demás. LAUGH

esto fue un poco duro! pero todas las verdades duelen! me sumo a la peticion de la fuente! y aporto que los fs tambien cumplimos una funcion en la sociedad.....
hacer que los otros se vean normales! Rolling Eyes

Volver arriba Ir abajo

avatar

Mensaje el Lun 26 Sep 2011, 12:35 por Donatien Alphonse

Hilo cíclico.

Volver arriba Ir abajo

avatar

Mensaje el Lun 26 Sep 2011, 14:02 por Mirbeth

Da la impresión de que el escritor odia a los fóbicos.

No me veo con ninguno de esos puntos.

Volver arriba Ir abajo

avatar

Mensaje el Lun 26 Sep 2011, 16:52 por *Amy*

Me da rabia reconocerlo, pero creo que al menos a mí me describe muy bien. Eso sí, como bien ha dicho Mirbeth, me da la sensación de que la autora habla de l@s fóbic@s sociales con bastante desprecio.

Volver arriba Ir abajo

avatar

Mensaje el Lun 26 Sep 2011, 17:24 por iosef

Lo que la autora escribe sobre los fobicos sociales es un comcepto general , ya que cada uno es un mundo diferente. igual con esto no quiero decir que este de acuerdo. discrepo en algunos puntos , pero todo lo que escribe es la pura realidad. y eso esta bien que nos digan las cosas como son.

Volver arriba Ir abajo

avatar

Mensaje el Lun 26 Sep 2011, 17:25 por iosef

No hay por que sentirse ofendidos

Volver arriba Ir abajo

avatar

Mensaje el Sáb 01 Oct 2011, 11:26 por Andrómeda

Dios!!! De que me conoce el/la que ha escrito eso??? :burla:
Sí, me duele un poco pero la descripción tiene bastante que ver conmigo. Y que rabia me da.

Volver arriba Ir abajo

avatar

Mensaje el Sáb 01 Oct 2011, 21:40 por thierryhenry_188

me describio tal y como soy .. claro que la autora describe nuestro sufrimiento inagotable .. parece poetico no ?

Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.