Foro FS
Bienvenid@ a ForoFS. Para poder leer y participar en los foros debes conectarte con tu cuenta de usuario.
Si no dispones de cuenta, regístrate.

Últimos temas
Enlázanos!
Puedes enlazarnos en tu web usando el siguiente código HTML:

.::Foro Fobia Social::.

Webs Amigas

Si quieres que tu enlace aparezca aquí contáctanos.


 

www.selfinjuryforo.com 
 
FS-Perú 
 
Psoriasis-Foro 
 
.: Foro Oficial de TLP (Trastorno Límite de la Personalidad) Borderline :.
 
 
.::Tu-banner-aquí
 
Visitas
(c)
Creative Commons License
ForoFS.com by ForoFS.com is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 3.0 Unported License.
Based on a work at www.forofs.com.
Permissions beyond the scope of this license may be available at http://www.forofs.com
Seguir a ForoFS en Twitter

Limitaciones de nuestra mente como sistema de control

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Limitaciones de nuestra mente como sistema de control

Mensaje por Frechina1 el Sáb 03 Jul 2010, 19:00

Texto de unas hojas que me dió mi psicóloga:
"Si queremos dejar de pensar en algo comprobamos que no es tan sencillo. Se puede hacer un pequeño experimento. Podemos indicar a alguien que le vamos a decir tres números y que cuando le preguntemos "¿cuáles son los números?" nos los repita. Le decimos 1,2,3 y le preguntamos un par de veces. Luego le pedimos que por todos los medios a su alcance elimine de su cabeza esos números y los olvide del todo. Le es fácil comprobar dos cosas, que en realidad no puede quitárselos de la cabeza y que si se distrae, en cuanto le preguntamos de nuevo, vuelven a aparecer indefectiblemente. Puede intentar decir otros, pero si los cambia, lo hace forzadamente porque los números están en su cabeza y no hay forma de eliminarlos. La conclusión es evidente, se ha producido una asociación entre la pregunta y los números, y nos aparece la respuesta de pensar en los números, sin poderlo evitar. Los pensamientos son libres y vienen a nuestra cabeza asociados a elementos que no controlamos, por ejemplo, cuando nos preguntan "¿cuáles son los números?", y tienen la característica peculiar de no irse cuando queremos echarlos.
Lo mismo ocurre con nuestras sensaciones, cuando no queremos sentirlas están ahí. Por ejemplo, cuando estás leyendo estas líneas, según estás leyendo seguramente no podrás dejar de darte cuenta de los estímulos que llegan a ti desde lo que te rodea, más allá de estas líneas. Si luchas para conseguir no notarlos, se harán más presentes, siguiendo la misma lógica que nuestros pensamientos. Si alguno de los elementos que hay cerca de ti fuera un tigre suelto las posibilidades de quitarle la vista de encima serían mucho más pequeñas. Solamente cuando no nos importa percibirlos o no, vendrán otros a sustituirlos o podremos fácilmente elegir el foco de nuestra atención. Pero si luchamos por no sentirlos, seguiremos notándolos. De las sensaciones externas es más fácil huir que de las internas, que no nos obedecen ni se van cuando queremos ni vienen cuando lo deseamos.
Podemos decidir en qué pensar, pero no podemos decidir en qué no pensar, porque si intentamos dejar de pensar en algo lo tendremos presente con mayor frecuencia. Es imposible para todo el mundo no pensar en algo, porque al intentarlo el propio pensamiento se hace presente; aunque sea solamente para chequear que no está allí. Si se pide a alguien que NO piense en su padre, la imagen de este automáticamente se hace presente, aunque hasta este momento ni se le hubiese pasado por la cabeza, después pasamos a pensar en otra cosa, pero si nos preocupa no pensar en ello dentro de unos momentos se nos ocurrirá "Qué bien que hace ya un rato que no pienso en eso!" y ya tendremos el pensamiento otra vez presente. Aparece lo que Wegner llama el "control irónico", que consiste en que, cuando nos queremos asegurar de que un pensamiento no aparezca nunca en nuestra cabeza, tenemos que comparar lo que está en nuestra mente en ese momento y el pensamiento que queremos evitar, lo que implica que tenemos que mantener en nuestra mente una imagen de aquello que intentamos no pensar.

1. RELACIÓN ENTRE LOS PENSAMIENTOS, ACCIONES Y SENSACIONES

Si imaginamos una situación y lo que hacemos allí sentiremos sensaciones parecidas a las que tendriamos en la realidad. Hagamos un pequeño experimento, imaginemos por un momento un limón, lo visualizamos, lo pelamos, lo olemos, lo partimos en dos, lo acercamos a nuestra boca, lo saboreamos y lo mordemos, dejando que el zumo entre en nuestra boca, lo separamos ligeramente y lo exprimimos dejando que el ácido caiga lentamente en la boca abierta y se extienda hasta nuestra garganta, paramos la lectura y le dedicamos un tiempo razonable a imaginárnoslo. Seguramente, si nos imaginamos realmente la situación, lleguemos a sentir sensaciones similares a las que tendriamos con el limón e incluso llegando a salivar. En estas líneas no existe limón, sin embargo, se ha hecho presente y podemos haber reaccionado casi como si la fruta realmente estuviera ahí. Nuestras reacciones corporales a los pensamientos son automáticas y se manifiestan en determinadas sensaciones; pero sentirlas no es una prueba de que el contenido del pensamiento (el limón en nuestro caso) exista o se ajuste a la realidad.
La psicologia cognitiva nos enseña que nuestra reacción ante un suceso depende en gran medida de la forma que tengamos de interpretar lo que ocurre, porque de ello va a depender nuestra actuación. Por ejemplo, un conferenciante está dando una charla, cuando a la mitad de su discurso ve a una persona entre el público que se levanta y se va. EL CONFERENCIANTE PIENSA: "ESE HOMBRE SE HA ABURRIDO CON LA CHARLA, SEGURAMENTE LOS DEMÁS NO SE VAN POR CORTESÍA", en consecuencia se siente deprimido y acelera su charla para acabarla cuanto antes, cambiando el guión que había previsto, con lo que corre el riesgo de improvisar en una situación muy difícil y empeora su exposición. Sin embargo otro en las mismas circunstancias cuando ve levantarse al oyente PIENSA: "¡POBRE HOMBRE! SE TIENE QUE MARCHAR POR ALGO URGENTE Y SE VA A PERDER LO MÁS INTERESANTE", se siente optimista y continúa su charla al mismo ritmo. Estas diferencias en la interpretación de un hecho producen cambios.

Frechina1
Empezando a destacar
Empezando a destacar

Femenino
Mensajes: 283
Edad: 29
Tengo: --
España

Volver arriba Ir abajo

Re: Limitaciones de nuestra mente como sistema de control

Mensaje por Luna el Jue 29 Jul 2010, 16:36

Me parece interesante el texto, sobre todo la última parte, cuando habla de la “interpretación” de los hechos.
Frechina1 escribió:Por ejemplo, un conferenciante está dando una charla, cuando a la mitad de su discurso ve a una persona entre el público que se levanta y se va. EL CONFERENCIANTE PIENSA: "ESE HOMBRE SE HA ABURRIDO CON LA CHARLA, SEGURAMENTE LOS DEMÁS NO SE VAN POR CORTESÍA", en consecuencia se siente deprimido y acelera su charla para acabarla cuanto antes, cambiando el guión que había previsto, con lo que corre el riesgo de improvisar en una situación muy difícil y empeora su exposición. Sin embargo otro en las mismas circunstancias cuando ve levantarse al oyente PIENSA: "¡POBRE HOMBRE! SE TIENE QUE MARCHAR POR ALGO URGENTE Y SE VA A PERDER LO MÁS INTERESANTE", se siente optimista y continúa su charla al mismo ritmo. Estas diferencias en la interpretación de un hecho producen cambios.

Yo soy de las que pensaría que el hombre se está aburriendo… aunque claro, cualquier excusa es buena para acelerar la charla y acabar cuanto antes con el horror de hablar en público. LAUGH

Luna
Empezando a destacar
Empezando a destacar

Femenino
Mensajes: 642
Edad: 24
Tengo: No lo sé
Paz

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permiso de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.