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Sueños
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Re: Sueños
Pues yo hoy he tenido un sueño tan bizarro que hasta me da reparo contarlo. Más o menos consistía en que yo estaba con una chica genérica, ella desnuda y estirada en el suelo, de parquet, y la cogía fuerte de las dos muñecas contra el mismo, como si estuviera forzándola pero sin hacerlo, ya que parecía que eso era precisamente para lo que estábamos ahí. En un momento determinado procedo a apretarle tan fuerte las muñecas que eso le produce alguna anomalía circulatoria y le provoca un orgasmo, pero también muere en el mismo. Durante todos los sueños que he tenido después he estado cargando con que había matado a una chica, aunque fuera por accidente.

Res- Miembro desterrado

-

Mensajes: 12117
Edad: 15
Tengo: No lo sé

Re: Sueños
Harry Haller escribió:Eso se llama ser un controlador.
¿Y cuando no controlo?
Ashe25 escribió:¿Y de qué sirve controlar los sueños?
Te lo puedes pasar bien. Teniendo en cuenta que sé que es un sueño, puedo liarla parda y salir indemne.
Ashe25 escribió:Por mucho que controles siempre acabas despertando.
Bueno, es como jugar a un videojuego. Sabes que llegará un momento en el que dejarás de jugar, pero ¿qué importa? Mientras juegas, lo pasas bien.
Ashe25 escribió:Bueno, al menos te puedes ahorrar las pesadillas, digo yo.
Esos son los sueños que controlo del revés, que no son pocos.
Ashe25 escribió:Pero joer, es que ahora no tengo ni sueños eróticos. En cuanto la cosa se pone interesante aparece algún dragón o alien para echarlo todo a perder.
¿Y cuando el compañero de juegos eroticofestivos termina teniendo la cara de un pariente cercano?

Tahitá- Miembro inactivo
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Mensajes: 3298
Edad: 36
Empleo - Ocio: Cobrador del frac.
Tengo: TOC
Re: Sueños
Res, qué sueño más de contaralpsiquiatra por dios. Pobre chica genérica por cierto 


fairy- Miembro VIP

-

Mensajes: 8089
Edad: 50
Tengo: Ansiedad

Re: Sueños
Yo me he echado una siestecilla, no lo puedo evitar y eso que nunca me sientan bien. Lo hago por dos razones; una física porque me lo pide el cuerpo, y otra psíquica porque necesito desconectar, apagarme de alguna manera, dejar de estar agobiado y comerme la cabeza.
La verdad es que los sueños son inexplicables... bueno, seguro que tienen una explicación pero se presentan con formas tan extrañas que es difícil saberlo.
A mí lo que me pasa es que soy muy sensible a lo que me rodea. Por ejemplo, si estoy durmiendo y alguien llama, si luego me quedo dormido esa persona aparece en mi sueño, y así me pasa con sonidos o cosas que percibo de forma inconsciente como un móvil sonando, el despertador...
La verdad es que los sueños son inexplicables... bueno, seguro que tienen una explicación pero se presentan con formas tan extrañas que es difícil saberlo.
A mí lo que me pasa es que soy muy sensible a lo que me rodea. Por ejemplo, si estoy durmiendo y alguien llama, si luego me quedo dormido esa persona aparece en mi sueño, y así me pasa con sonidos o cosas que percibo de forma inconsciente como un móvil sonando, el despertador...

Ashe25- Miembro habitual

-

Mensajes: 1734
Edad: 31
Tengo: Fobia social

Re: Sueños
Para hacer el "reset" que se busca con la siesta deberías intentar que sea de entre quince minutos y media hora, sino entras en sueño profundo y entonces sí sienta mal.

Res- Miembro desterrado

-

Mensajes: 12117
Edad: 15
Tengo: No lo sé

Re: Sueños
Sí, porque luego para conectar otra vez te las ves y te las deseas. Yo de todas formas nunca me echo la siesta, pero desconectar hay que desconectar por fuerza.

fairy- Miembro VIP

-

Mensajes: 8089
Edad: 50
Tengo: Ansiedad

Re: Sueños
Ya, intento no domir mucho pero es tan tentador caer en el sueño...
El otro día me eché a dormir a la siesta y se ve que apagué el despertador sin darme cuenta y dormí casi 3 horas, no veas lo empanado que me levanté.
Yo creo que parte de los problemas que tengo es que no descanso ni bien ni el tiempo suficiente. Estoy intentando ponerle remedio acostándome antes y tomándolo con calma porque si uno no descansa, tanto física como mentalmente, es imposible que rinda. Sin embargo, acabo volviendo a las andandas, es superior a mí.
El otro día me eché a dormir a la siesta y se ve que apagué el despertador sin darme cuenta y dormí casi 3 horas, no veas lo empanado que me levanté.
Yo creo que parte de los problemas que tengo es que no descanso ni bien ni el tiempo suficiente. Estoy intentando ponerle remedio acostándome antes y tomándolo con calma porque si uno no descansa, tanto física como mentalmente, es imposible que rinda. Sin embargo, acabo volviendo a las andandas, es superior a mí.

Ashe25- Miembro habitual

-

Mensajes: 1734
Edad: 31
Tengo: Fobia social

Re: Sueños
Tengo reparos no tanto a la hora de contar lo que soñé hoy, sino a la hora de escribirlo, por temor a desvirtuar la experiencia. Pero es que fue tan acojonante, que hasta me siento feliz esta mañana, de estar vivo, o vamos, de haber salido de allí, y es que tuve uno de esos sueños espiral en los que despiertas en otro sueño y así sucesivamente hasta la desesperación.
La cosa tiene guasa. A ver qué consigo explicar. Hoy, como ayer, dormí en el sofá del comedor, con el portátil en una mesita al lado, y todo comenzó como un sueño normal: estando en el comedor de casa mis padres, a media tarde, hora de comer, se podía ver a través de la ventana, siendo revelado detrás del edificio, una nube de tormenta en forma de columna, la más negra que había visto nunca. Mientras comento esa negritud con mi hermano, nos ponemos a comer y hay una serie de conversas y discusiones irrelevantes que acaban conmigo discutiendo fervorosamente con él. A eso despierto y, como siempre cuando despierto de un sueño, procedo a recordarlo. En el momento le encuentro una gracia tonta al hecho que la tormenta, aparte de lo estético, se pudiera referir a lo que se aproximaba (se avecina una tormenta, me parto), siendo las comidas en casa con mi hermano siempre problemáticas. Pero lo más irónico de todo es que esa tontería iba a convertirse en un presagio de verdad, y es que no había despertado ni de coña.
Estaba entonces exactamente en el sitio donde me había dormido. Misma iluminación, misma posición, pero portátil en la falda, entreabierto, y parecía que pillaba alguna conexión inalámbrica, pues tenía el programa de mensajería conectado y una persona con la que hablo habitualmente preguntaba si estaba ahí o no. Moviéndome, comprobaba como la conexión fallaba y no podía contestarle. Entonces desperté y vi el portátil en el suelo. Mierda, pensaba. Por suerte es una pesadilla y despierto.
Ahí estaba de nuevo levantándome, y había mi padre sentado en el pasillo. Yo, confuso, empiezo a preguntarle cosas, ya para comprobar si estoy o no despierto, preguntas como quién soy, a lo que él me responde algo así como que eres de Catalunya, o sea, catalán, enrollándose como un viejo. Le hago dos o tres preguntas de ése tipo, y al momento me encontraba ya en casa mis primos, y andaba ya un tanto desconcertado. Entremedio hubo un par de despertares más que no recuerdo, pero en éste había mi padre de nuevo y parecía que mi otro hermano, el artista, había pasado por ahí, pues algunas partes de paredes blancas estaban pintadas con arte abstracto, un tanto antropomórfico y primitivo. Las recuerdo vívidamente, podría reproducirlas incluso. La cuestión es que en lugar de la mesa del comedor, había una cama, con un edredón con motivos pop, y mi padre estaba dentro estirado con una mujer, que no era mi madre. Todo era lo contrario de lo que es en realidad, a lo que le pregunté, sospechoso, como se llamaban mis hermanos. Él respondió inmediatamente, tal, tal, Alex y... ¿Alex? No me jodas hombre.
Despierto, de nuevo en el sofá, más asustado si cabe, me concentro en los pajaritos que cantan en el parque (vivo en un segundo delante de uno) para despertarme del todo. Parece que sí funciona. Me levanto, subo las persianas. Todavía no amaneció pero hay luz y mucha niebla, por lo que el parque tiene una estética muy inglesa, y a unos treinta metros de mi posición, en una parcela de césped, hay cinco hileras de cuatro sillas del modelo del comedor de casa. Raro pero posible, hacen muchas actividades ahí, así que me lo creo. Abro la puerta del pasillo y me dirijo a la cocina, somnoliento. Este momento fue muy cinematográfico, pues pasé por un tramo de dos metros sin percatarme de lo que había en la pared de la derecha una vez atravesado el tramo. Al vislumbrarlo me desvelo de golpe y me giro, y los dos por dos metros de pared blanca están cubiertos con un mural hecho con pequeños post-its cuadrados, con dibujitos y colores dentro de cada uno, y con seis o siete líneas de palabras hechas con estética píxel. Obra de un loco, aunque no estaba mal. Rápidamente, enciendo la luz, y me giro hacia la puerta de la cocina. ¡Susto! Mi hermano está ahí, como aparece algunas noches cuando me despierto, saliendo de guarrear algo, silencioso, quién sino hubiera podido hacer ésto. Le pego gritos por hacer siempre esto de asustarme, venir y entrar sin decir nada, a lo que responde divertido, de buen humor, extraño en él. En esos momentos pienso que es posible que todo lo que he soñado tenga que ver con él estando ahí y experimentando conmigo dormido, susurrándome cosas al oído (hace cosas de éstas), pero entonces creo que él no tiene el talento para hacer ése mural y, menos todavía, en las pocas horas que habían pasado desde que me dormí, a lo que caigo fulminado al suelo y me pongo a llorar de desesperación en posición fetal. Él se sienta, riéndose un poco de mí como acostumbra a veces, tratándome como si siguiera teniendo diez años, y me pregunta qué me pasa mientras come una bolsa de grefusitos. Entre llantos, empiezo a hacerle las mismas preguntas metódicas que tenía la impresión de haber repetido más de diez veces ya esa noche, y él las iba respondiendo todas... ¡de forma correcta! Nada era sospechoso y yo empezaba a sentirme bien, hasta que él empezó a contarme cosas por su cuenta que siempre me esconde concretamente a mí (aunque yo las sé de otras fuentes) y ahí me di cuenta del engaño.
En ése momento desperté plácidamente, abriendo los ojos de forma lenta, sin ningún susto, llanto, ni taquicardia. Estuve un buen rato observando los colores y las formas sin moverme, después me atreví a alargar la mano al portátil y poner a reproducir cortes de radio. Al ver que esta vez iba en serio me entró la ansiedad y el terror, habiendo despertado plácido. Vi que los pajaritos estaban ahí de verdad, antes de que amaneciera incluso, y tardé una hora y media a atrevirme a levantarme, durante la cual mis ojos lloraban lágrimas, algunas de terror, otras de emoción porque nunca había tenido un sueño tan complejo. Incluso me daba miedo, después de todo, asomarme a la ventana o abrir la puerta del pasillo de nuevo y encontrar algo surrealista otra vez. Pero temía tanto volver a dormirme que acabé levantándome y aquí estoy, quitánodmelo de la cabeza.
Lo curioso, o el desllorigador que se diría en catalán, o sea, la razón de salida de todo el entramado, es lo siguiente: ésta noche pasada me dormí aproximadamente a las doce, pero me desvelé a las cuatro, a lo que me levanté a comer algo. Todo seguido y como siempre, procedí a ponerme algo para conciliar el sueño de nuevo. Primero terminé el especial de Hikaru No Go que me había hecho dormir antes (las ganas de enviar todo lo relativo a ésta serie a la papelera eran infinitas), a lo que estando ya un poco sonámbulo, hacia las cinco ya, puse todo seguido lo primero que encontré navegando un poco con el brazo izquierdo. El premiado fue el controvertido documental ¿¡Y tú que (s)abes!? (What the #$*! Do We (K)now!? ), que hacía meses que pululaba por mi carpeta de pelis, y teniendo de durada éste una hora y cuarenta minutos, calculo que terminó minutos antes de que despertase definitivamente. Revisándolo y viéndolo ahora no me extraña que entrara en esa espiral, formulando éste constantemente preguntas como ¿es real lo que vemos?, ¿hay mundos paralelos?, y demás pollas en vinagre. Y encima estando éste en catalán (la lengua en la que pienso). Y hostia, visto el efecto hipnótico que tuvo, no descarto repetirlo, y es que como me dijo una vez una chica de la que estaba colgado, a modo de asesinato: “-Al menos vives en sueños”. Razón no le faltaba, pues las emociones que he sentido al despertar han sido de las más intensas que recuerdo en mi vida.
La cuestión es que hoy el mundo me da un poquito menos de miedo que ayer. Terapia de exposición mediante sueños. ¡Patento!
Ale. Buenos días
La cosa tiene guasa. A ver qué consigo explicar. Hoy, como ayer, dormí en el sofá del comedor, con el portátil en una mesita al lado, y todo comenzó como un sueño normal: estando en el comedor de casa mis padres, a media tarde, hora de comer, se podía ver a través de la ventana, siendo revelado detrás del edificio, una nube de tormenta en forma de columna, la más negra que había visto nunca. Mientras comento esa negritud con mi hermano, nos ponemos a comer y hay una serie de conversas y discusiones irrelevantes que acaban conmigo discutiendo fervorosamente con él. A eso despierto y, como siempre cuando despierto de un sueño, procedo a recordarlo. En el momento le encuentro una gracia tonta al hecho que la tormenta, aparte de lo estético, se pudiera referir a lo que se aproximaba (se avecina una tormenta, me parto), siendo las comidas en casa con mi hermano siempre problemáticas. Pero lo más irónico de todo es que esa tontería iba a convertirse en un presagio de verdad, y es que no había despertado ni de coña.
Estaba entonces exactamente en el sitio donde me había dormido. Misma iluminación, misma posición, pero portátil en la falda, entreabierto, y parecía que pillaba alguna conexión inalámbrica, pues tenía el programa de mensajería conectado y una persona con la que hablo habitualmente preguntaba si estaba ahí o no. Moviéndome, comprobaba como la conexión fallaba y no podía contestarle. Entonces desperté y vi el portátil en el suelo. Mierda, pensaba. Por suerte es una pesadilla y despierto.
Ahí estaba de nuevo levantándome, y había mi padre sentado en el pasillo. Yo, confuso, empiezo a preguntarle cosas, ya para comprobar si estoy o no despierto, preguntas como quién soy, a lo que él me responde algo así como que eres de Catalunya, o sea, catalán, enrollándose como un viejo. Le hago dos o tres preguntas de ése tipo, y al momento me encontraba ya en casa mis primos, y andaba ya un tanto desconcertado. Entremedio hubo un par de despertares más que no recuerdo, pero en éste había mi padre de nuevo y parecía que mi otro hermano, el artista, había pasado por ahí, pues algunas partes de paredes blancas estaban pintadas con arte abstracto, un tanto antropomórfico y primitivo. Las recuerdo vívidamente, podría reproducirlas incluso. La cuestión es que en lugar de la mesa del comedor, había una cama, con un edredón con motivos pop, y mi padre estaba dentro estirado con una mujer, que no era mi madre. Todo era lo contrario de lo que es en realidad, a lo que le pregunté, sospechoso, como se llamaban mis hermanos. Él respondió inmediatamente, tal, tal, Alex y... ¿Alex? No me jodas hombre.
Despierto, de nuevo en el sofá, más asustado si cabe, me concentro en los pajaritos que cantan en el parque (vivo en un segundo delante de uno) para despertarme del todo. Parece que sí funciona. Me levanto, subo las persianas. Todavía no amaneció pero hay luz y mucha niebla, por lo que el parque tiene una estética muy inglesa, y a unos treinta metros de mi posición, en una parcela de césped, hay cinco hileras de cuatro sillas del modelo del comedor de casa. Raro pero posible, hacen muchas actividades ahí, así que me lo creo. Abro la puerta del pasillo y me dirijo a la cocina, somnoliento. Este momento fue muy cinematográfico, pues pasé por un tramo de dos metros sin percatarme de lo que había en la pared de la derecha una vez atravesado el tramo. Al vislumbrarlo me desvelo de golpe y me giro, y los dos por dos metros de pared blanca están cubiertos con un mural hecho con pequeños post-its cuadrados, con dibujitos y colores dentro de cada uno, y con seis o siete líneas de palabras hechas con estética píxel. Obra de un loco, aunque no estaba mal. Rápidamente, enciendo la luz, y me giro hacia la puerta de la cocina. ¡Susto! Mi hermano está ahí, como aparece algunas noches cuando me despierto, saliendo de guarrear algo, silencioso, quién sino hubiera podido hacer ésto. Le pego gritos por hacer siempre esto de asustarme, venir y entrar sin decir nada, a lo que responde divertido, de buen humor, extraño en él. En esos momentos pienso que es posible que todo lo que he soñado tenga que ver con él estando ahí y experimentando conmigo dormido, susurrándome cosas al oído (hace cosas de éstas), pero entonces creo que él no tiene el talento para hacer ése mural y, menos todavía, en las pocas horas que habían pasado desde que me dormí, a lo que caigo fulminado al suelo y me pongo a llorar de desesperación en posición fetal. Él se sienta, riéndose un poco de mí como acostumbra a veces, tratándome como si siguiera teniendo diez años, y me pregunta qué me pasa mientras come una bolsa de grefusitos. Entre llantos, empiezo a hacerle las mismas preguntas metódicas que tenía la impresión de haber repetido más de diez veces ya esa noche, y él las iba respondiendo todas... ¡de forma correcta! Nada era sospechoso y yo empezaba a sentirme bien, hasta que él empezó a contarme cosas por su cuenta que siempre me esconde concretamente a mí (aunque yo las sé de otras fuentes) y ahí me di cuenta del engaño.
En ése momento desperté plácidamente, abriendo los ojos de forma lenta, sin ningún susto, llanto, ni taquicardia. Estuve un buen rato observando los colores y las formas sin moverme, después me atreví a alargar la mano al portátil y poner a reproducir cortes de radio. Al ver que esta vez iba en serio me entró la ansiedad y el terror, habiendo despertado plácido. Vi que los pajaritos estaban ahí de verdad, antes de que amaneciera incluso, y tardé una hora y media a atrevirme a levantarme, durante la cual mis ojos lloraban lágrimas, algunas de terror, otras de emoción porque nunca había tenido un sueño tan complejo. Incluso me daba miedo, después de todo, asomarme a la ventana o abrir la puerta del pasillo de nuevo y encontrar algo surrealista otra vez. Pero temía tanto volver a dormirme que acabé levantándome y aquí estoy, quitánodmelo de la cabeza.
Lo curioso, o el desllorigador que se diría en catalán, o sea, la razón de salida de todo el entramado, es lo siguiente: ésta noche pasada me dormí aproximadamente a las doce, pero me desvelé a las cuatro, a lo que me levanté a comer algo. Todo seguido y como siempre, procedí a ponerme algo para conciliar el sueño de nuevo. Primero terminé el especial de Hikaru No Go que me había hecho dormir antes (las ganas de enviar todo lo relativo a ésta serie a la papelera eran infinitas), a lo que estando ya un poco sonámbulo, hacia las cinco ya, puse todo seguido lo primero que encontré navegando un poco con el brazo izquierdo. El premiado fue el controvertido documental ¿¡Y tú que (s)abes!? (What the #$*! Do We (K)now!? ), que hacía meses que pululaba por mi carpeta de pelis, y teniendo de durada éste una hora y cuarenta minutos, calculo que terminó minutos antes de que despertase definitivamente. Revisándolo y viéndolo ahora no me extraña que entrara en esa espiral, formulando éste constantemente preguntas como ¿es real lo que vemos?, ¿hay mundos paralelos?, y demás pollas en vinagre. Y encima estando éste en catalán (la lengua en la que pienso). Y hostia, visto el efecto hipnótico que tuvo, no descarto repetirlo, y es que como me dijo una vez una chica de la que estaba colgado, a modo de asesinato: “-Al menos vives en sueños”. Razón no le faltaba, pues las emociones que he sentido al despertar han sido de las más intensas que recuerdo en mi vida.
La cuestión es que hoy el mundo me da un poquito menos de miedo que ayer. Terapia de exposición mediante sueños. ¡Patento!
Ale. Buenos días


Res- Miembro desterrado

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Mensajes: 12117
Edad: 15
Tengo: No lo sé

Re: Sueños
Chico chico, pues si está uno en tensión mientras te lee jajaja
qué sueños más interesantes que tienes, sobretodo en cuanto a evocaciones se refiere. Aparte de las explicaciones que tú mismo has desarrollado, pienso que lo de la tormenta y el cielo negro puede ser por las noticias actuales sobre lo de la ceniza del volcán de Islandia.
Por cierto, me ha hecho gracia eso que dices de "portátil en la falda, entreabierto..."
qué sueños más interesantes que tienes, sobretodo en cuanto a evocaciones se refiere. Aparte de las explicaciones que tú mismo has desarrollado, pienso que lo de la tormenta y el cielo negro puede ser por las noticias actuales sobre lo de la ceniza del volcán de Islandia.Por cierto, me ha hecho gracia eso que dices de "portátil en la falda, entreabierto..."


fairy- Miembro VIP

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Mensajes: 8089
Edad: 50
Tengo: Ansiedad

Re: Sueños
fairy escribió:pienso que lo de la tormenta y el cielo negro puede ser por las noticias actuales sobre lo de la ceniza del volcán de Islandia.
Nah, eso me la resbala. Lo que pasa que por aquí somos mucho de mirar el cielo y acostumbro a hacerlo, y a ver nubes de este tipo, por esa ventana en concreto de mi casa.
fairy escribió:Por cierto, me ha hecho gracia eso que dices de "portátil en la falda, entreabierto..."
Vale que las únicas mujeres que me quieren están en él en forma de ficheros .avi, pero era una descripción de lo poco accesible que era la interfície.

Res- Miembro desterrado

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Mensajes: 12117
Edad: 15
Tengo: No lo sé

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